Un jugador culpo a las porristas por perder un partido.

Un caradura. Un tipo irracional. Un contrarrevolucionario. Un carnero de la belleza. Un piquetero pero de las curvas. Un botón sin uniforme. Con tipos como él, una de las razones para que exista el beach volley quedaría anulada por completo. Y no lo vamos a permitir. Por el bien del show claro, no por una cuestión machista o interesada. El tema es el siguiente.
Adeeb Mahfoudh , jugador de beach volley de Yemen que disputó los Juegos Asiáticos de Cantón 2010, culpó las animadoras (porristas) chinas de su derrota ante Indonesia, según informó el diario Tianfu Morning News.
¿Para qué sirven los servicios secretos en el mundo? ¿Para qué están las células dormidas? ¿Y los kamikazes? Alguien debería hacerse cargo de, por lo menos, asustar a este cabrón , de ponerlo en caja, de hacer que no saque los pies del plato nuevamente con declaraciones con tan profundo sinsentido. SWAT, FBI, CSI, PM, ONU, OTAN, FRIENDS, SCRUBS, BATMAN... Alguien debería recoger el guante de la justicia y quitar la manzana podrida del manzanero de la felicidad, del árbol de la verdad.
El jugador, palabras más palabras menos, sintetizó que la belleza de las animadoras que actuaron durante el partido distrajo tanto a él como a su compañero , y subrayó que las chicas en bikini dificultan la práctica de los encuentros. ¿Usted, amigo lector (y dejamos afuera a las amigas por un rato), es conciente del peligro de estas declaraciones, verdad? Este muchacho está poniendo en riesgo el sistema, el status quo, la verdad de la milanesa, la “qui” de la cuestión, la papa, la posta.



Para los Juegos Asiáticos, los organizadores eligieron a la mayoría de las porristas entre estudiantes universitarias, que participaron de un concurso televisivo en la cadena estatal CCTV: Las asiáticas más americanas (es cierto que hay una obsesión de los asiáticos por parecerse a los yankis) fueron elegidas y participaron arengando, bailando sin razón, sonriendo siempre para el deleite general y poniendo arte en medio del deporte de la arena.
Mahfoudh se quejó: "Sin duda tuvieron un efecto negativo en nuestra manera de jugar. Estas chicas son preciosas. Con ellas aquí, más gente prestará atención al voley playa. Si tengo la oportunidad, espero ir a verlas al próximo partido". ¿Pero vos estás loco? ¿No te habrás dejado perder para subirte a una tribuna y aplaudir como una foca a las pibas que están laburando? Un caradura, es cierto.
Profundizar las declaraciones de este desubicado podría acarrear consecuencias nefastas. Sacar a las porristas del beach sería como prohibir los patys en la cancha de fútbol, sancionar el pochoclo en el cine, eliminar el pancito caliente cuando te sentás en un restaurant, desabastecer de cerveza en las playas. ¿Para qué iría uno a esos lugares? Y podría seguir.
Además este muchacho no tomó en cuenta que las pibas están para todos. Si tuviera razón en lo que dice, no habría campeones del mundo (porque las minas están buenas en todo el mundo ¿No?) , no habría ganadores de etapas, finalistas siquiera. Una de dos: O la concentración llega a límites insospechados o a los mejores del mundo no les gustan las mujeres.
Pedimos a las autoridades cordura, meditación e inteligencia, para que el deporte siga por los carriles de la normalidad. O sea, que las chicas sigan haciendo el show que tan bien le hace al beach volley.

2 comentarios:

Josue dijo...

Que zarpado este tipo.
La Federación Internacional deberia suspenderlo y darle cadena perpetua en una prision en Siberia.

Lucho dijo...

No puede ser!!
Seria como sacarle las burbujas a la cerveza.
O comerse un pancho sin aderezos.